Tipos de techos industriales y cuál es el adecuado para tu proyecto

Cuando una empresa decide construir o renovar una nave industrial, casi siempre pone su atención en lo visible: la estructura, los muros, el piso, las instalaciones. Pero hay una parte que define más de lo que parece —el consumo de energía, la temperatura interna, la seguridad, la vida útil e incluso la operación diaria—: el techo.

El techo industrial no es una lámina “y ya”. Es un sistema que debe adaptarse al clima, al tipo de producción, al ruido interno, a la humedad y a los materiales que la empresa maneja. Elegir mal puede convertir una nave en un horno, provocar filtraciones, elevar costos de mantenimiento o complicar auditorías. Elegir bien, en cambio, garantiza años de estabilidad y eficiencia.

Por eso es tan importante entender las diferencias entre los principales tipos de cubiertas que se usan hoy en la industria, y saber cuál se ajusta mejor a tu proyecto.

La lámina Pintro: la solución básica que funciona cuando el clima ayuda

La lámina Pintro es la opción “clásica” de muchas naves pequeñas o de bajo requerimiento térmico. Funciona bien cuando la temperatura interna no es crítica y cuando el proceso no requiere mucho control ambiental.

El problema aparece en zonas muy calurosas o en procesos donde el calor interno se acumula: la lámina sola se calienta demasiado, genera condensación y vuelve el ambiente incómodo. Por eso, aunque es una opción económica, no siempre es la más adecuada para plantas que trabajan varias líneas o que tienen demasiada circulación interna.

Sistema KR-18: ideal para grandes claros y techos continuos

Este es uno de los sistemas favoritos en la industria moderna. El KR-18 es una cubierta continua que se fabrica en sitio, sin traslapes, lo que significa menos filtraciones, mayor resistencia ante el viento y un comportamiento excelente en naves grandes.

El KR-18 es perfecto para:

  • naves que requieren grandes claros
  • industrias donde la filtración está prohibida
  • techos largos que necesitan un acabado limpio
  • proyectos que buscan durabilidad

Eso sí: el KR-18 requiere mano de obra calificada y equipo especializado. Cuando lo instala alguien sin experiencia, los problemas se notan rápido.

Techos tipo “sándwich”: cuando la temperatura importa

Una de las mejores soluciones térmicas en la industria es la cubierta tipo sándwich, que combina dos láminas con un núcleo aislante (generalmente poliuretano o poliestireno).

Si tu operación requiere mantener temperaturas estables —alimentos, farmacéutica, manufactura sensible, zonas de ensamble— este sistema hace una diferencia enorme. Reduce el calor, disminuye el consumo de aire acondicionado y mejora la comodidad del personal.

Es más costoso, sí, pero se paga solo cuando ves el ahorro energético y la estabilidad interna que aporta.

Panel termoacústico: aislamiento por dentro y por fuera

Cuando la planta sufre de ruido excesivo, cuando el calor interno es fuerte o cuando el entorno tiene condiciones extremas, el panel termoacústico es una solución muy completa. No solo controla la temperatura: también reduce vibraciones y mejora el confort sonoro.

Este tipo de techo se usa mucho en:

  • industrias con compresores o maquinaria ruidosa
  • plantas donde el control térmico es obligatorio
  • proyectos que buscan certificaciones o auditorías exigentes

Si la empresa busca estabilidad interior y comodidad para su personal, este sistema es de los mejores.

Lámina galvanizada simple: resistente, pero no la más cómoda

La lámina galvanizada es duradera y aguanta bien la corrosión, pero no controla temperatura ni ruido. Se usa en bodegas de almacenamiento, áreas exteriores o techos secundarios.

Funciona, pero no es la opción ideal para zonas donde trabajará personal o donde se requiere eficiencia térmica.

Entonces… ¿cuál es el techo adecuado para tu proyecto?

La respuesta no está en el costo ni en la moda. Está en tu operación.

  • Si necesitas rapidez y durabilidad: KR-18.
  • Si buscas aislamiento térmico real: sándwich o termoacústico.
  • Si tu proceso no es sensible y el clima es noble: lámina Pintro.
  • Si necesitas un sistema simple para exteriores: galvanizada.

Elegir el techo correcto empieza por entender qué pasa dentro de tu planta:
qué temperatura manejas, cuánta gente trabaja, cuántas horas opera, cuánto ruido genera la maquinaria, cuánta energía consumes y cómo quieres que crezca tu nave en el futuro.

En APORTA hemos visto naves que eran insufribles en verano solo por tener un techo mal elegido. Y también naves que, con el sistema adecuado, reducían drásticamente el calor interno y mejoraban la productividad sin tocar una sola máquina.

En APORTA te ayudamos a elegir la cubierta correcta desde el diseño

No creemos en soluciones genéricas. Analizamos tu operación, tu clima, tu estructura y tus necesidades reales para recomendar un techo que funcione hoy y siga funcionando en los próximos años.

¿Estás por construir o renovar el techo de tu nave? Podemos asesorarte.

APORTA Constructora en México diseña e instala sistemas de cubierta industrial con calidad, seguridad y rendimiento a largo plazo.

Nuestro equipo está listo para ayudarte a tomar la decisión correcta desde el primer día.

También te podría interesar: Obra civil en CDMX, Proyectos arquitectónicos en CDMX